Invertir en vivienda, ¿comprar o vender?

Invertir en una vivienda es algo que todo inversionista en algún momento de su trayecto ha considerado realizar, bien sea para darla en alquiler y recibir un ingreso constante o para venderla en un futuro, cualquiera de las dos fórmulas puede significar el éxito si se utiliza de la forma y en el momento indicado. En este artículo consideraremos algunos elementos que pueden hacer triunfar o fracasar las inversiones en viviendas.

La Zona donde se adquiere la propiedad: Este es quizás el elemento fundamental a la hora de realizar esta inversión, ya que, la zona donde se encuentra ubicada una casa o un apartamento incrementa o devalúa el valor de la misma sin tomar en consideración la estructura de la propiedad como tal; factores a tomar en cuenta son: la cercanía de la casa con vías de acceso concurrida, centros educativos, centros de salud, supermercados, zonas de entretenimiento y la seguridad de la zona.

Condiciones de la Vivienda: Otro factor determinante a la hora de evaluar cuando se va a adquirir una propiedad como método de inversión son las condiciones en que esta se encuentra, haciendo referencia a estado de la estructura física, paredes, techos y pisos, acceso a los servicios básicos luz eléctrica, agua potable, gas e internet, entre otros y la cantidad de espacios que la casa posee para la comodidad de sus habitantes.

Temporada del año: En diversas zonas los alquileres aumentan de precio debido a la demanda según temporadas claves del año especialmente en sitios turísticos donde en épocas vacacionales los alquileres tienden a aumentar. Por ende, en esas fechas no es recomendable que adquieras una propiedad cerca de una zona concurrida por turistas pues su precio puede duplicarse o incluso triplicarse.

Mantenimiento: Este es tal vez el aspecto que muchos inversionistas dejan pasar por alto cuando deciden comprar una casa enorme para dedicarse a alquilarla, ten presente lo siguiente mientras más grande sea la propiedad mayor será la inversión que debes hacer anual para su mantenimiento. Esto incluye mantener las tuberías en buen estado, las paredes bien pintadas, las instalaciones eléctricas en óptimas condiciones y todo el conjunto de muebles internos de la propiedad que puedan sufrir cualquier tipo de accidente.

Inquilinos: los inquilinos son tu cliente principal si has decidido dedicarte a alquilar una propiedad, sin embargo, aunque sean tu cliente debes elegirlo muy bien tomando en consideración que son ellos quienes vivirán en tu propiedad y estarán en contacto directo todo el tiempo con tu fuente de ingresos.

Una vez se analicen estos factores estás listo para iniciar en el negocio de bienes raíces y comprar tu primera vivienda.